29
Jul
Los viejos marineros decían que había dos maneras de navegar: la primera era gritando órdenes desde la cubierta, la segunda era aprendiendo a leer el viento. Muy pocos entendían la diferencia. Cierta ocasión, un enorme barco emprendió el viaje hacia el puerto más importante del reino, quien llegara con las mejores condiciones tendría el honor de tomar el timón en la siguiente travesía. A bordo viajaban ocho pasajeros, los ocho soñaban con ser capitán. Conforme avanzaban los días ocurrió algo curioso, seis de ellos comenzaron a recorrer el barco de un lado a otro. Un día desayunaban con unos, al…
