19
Oct
Cuentan que en un pueblo había un gallo muy bravo, de esos que caminaban por el corral sacando el pecho, levantando la cresta y retando a cuanto animal se le atravesara. El dueño de la granja llevaba tiempo advirtiéndole que bajara el tono, pero el gallo seguía buscando pleito. Una mañana llegaron los encargados del corral, lo encerraron en una jaula y todo el pueblo pensó que ahora sí se había terminado el escándalo. Horas después abrieron la puerta y el gallo salió caminando como si nada. Un viejo campesino que había presenciado todo se rascó la cabeza y preguntó:…
