22
Jun
Existe una vieja fábula que cuenta la historia de un enorme roble que crecía orgulloso a la orilla de un río, alto, fuerte, robusto, imponente. Durante años observó cómo las cañas se doblaban cada vez que el viento soplaba, aquella imagen le parecía ridícula. Él permanecía firme, recto e inamovible, convencido de que aquella fortaleza era la prueba de su superioridad. Con el paso del tiempo comenzó a creer que nada podía derribarlo, había resistido tormentas, había soportado temporadas difíciles, había visto caer otros árboles, había sobrevivido a vientos que parecían imparables. Aquella historia de resistencia terminó convirtiéndose en una…
