04
May
Hay crisis que se controlan con discurso, escándalos que se apagan con el tiempo, pero también hay momentos donde nada de eso sirve porque el problema dejó de estar en casa. Lo que rodea a Rubén Rocha Moya ya no es un tema local, es un punto de quiebre entre dos sistemas: el político mexicano y el judicial estadounidense. Aquí no se juega a la percepción, se juega a lo que está en el expediente, y cuando entra el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la que se diga y como se diga deja de importar. Las menciones en torno…
