Escogido en medio del fuego

“Te he escogido en horno de aflicción.”
Isaías 48:10

Hay etapas de la vida que jamás habríamos elegido.

Momentos de pérdida, incertidumbre, puertas cerradas, problemas que llegan uno detrás de otro y temporadas en las que pareciera que Dios permite que el fuego aumente precisamente cuando ya no tenemos fuerzas.

Y entonces surge la pregunta:

“Señor, ¿por qué estoy pasando por esto?”

La Palabra de hoy nos ofrece una respuesta profunda. Dios dice:

“Te he escogido en horno de aflicción.”

El horno no significa necesariamente abandono. Hay ocasiones en las que precisamente en medio del fuego Dios está haciendo una obra que todavía no alcanzamos a comprender.

El fuego transforma.

Quita aquello que sobra, revela lo que verdaderamente somos, fortalece nuestra fe y nos enseña dónde estaba puesta nuestra confianza.

Es sencillo decir que confiamos en Dios cuando todo marcha bien. Otra cosa es seguir diciendo “Dios es fiel” cuando las circunstancias parecen decir lo contrario.

Ahí se prueba la fe.

Quizá hoy estás atravesando tu propio horno. Algo no salió como esperabas. Una puerta se cerró. Llegó una dificultad que no estaba en tus planes o estás peleando una batalla que solamente tú y Dios conocen.

No confundas el fuego con la ausencia de Dios.

ÉL TAMBIÉN ESTÁ AHÍ.

La historia de los tres jóvenes hebreos nos recuerda que Dios no siempre evita que entremos al horno; algunas veces entra con nosotros.

Y eso cambia todo.

El fuego podrá tocar nuestras circunstancias, pero jamás tendrá autoridad para destruir el propósito que Dios tiene para nuestra vida.

Tal vez hoy no entiendas lo que estás viviendo. No necesitas entenderlo todo para seguir confiando.

Haz tu parte.
Mantente firme.
Sigue trabajando.
Sigue orando.
No abandones tu fe.

EL HORNO NO ES TU DESTINO. ES PARTE DEL PROCESO.

Algún día podrás mirar hacia atrás y descubrir que aquella temporada que pensaste que iba a destruirte terminó formando una versión más fuerte, humilde y dependiente de Dios.

Si hoy el horno parece calentarse siete veces más, recuerda:

NO ESTÁS CAMINANDO ENTRE EL FUEGO SOLO.

Dios sigue contigo.

Oración

Señor, hay momentos en los que no comprendo las pruebas que permites en mi camino. Hoy te pido fuerzas para permanecer firme dentro del horno. Quita de mí aquello que deba cambiar, fortalece mi fe y ayúdame a confiar aun cuando no pueda entender. No permitas que la dificultad me aleje de Ti; úsala para acercarme más. Si tengo que atravesar el fuego, camina conmigo y recuérdame que ninguna prueba puede destruir aquello que Tú has determinado para mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.

EL FUEGO NO SIGNIFICA QUE DIOS TE ABANDONÓ. PUEDE SER EL LUGAR DONDE DIOS ESTÁ FORJANDO ALGO NUEVO EN TI.

QDTB SIEMPRE.
Lo mejor está por venir.

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