“Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor.”
Ezequiel 34:15
Hay días en los que el cuerpo puede estar descansado, pero la mente no. Nos levantamos pensando en pendientes, responsabilidades, decisiones, problemas y situaciones que todavía no sabemos cómo resolver.
En medio de todo ese ruido, la Palabra de hoy nos presenta una imagen llena de tranquilidad: Dios como nuestro Pastor.
Un pastor no solamente guía a sus ovejas. Las alimenta, las protege, conoce el camino y sabe cuándo necesitan detenerse a descansar.
Y Dios nos dice:
“YO APACENTARÉ MIS OVEJAS.”
No promete dejarnos caminando solos tratando de encontrar alimento para nuestra alma. Él mismo nos conduce hacia Su Palabra, donde encontramos verdad, dirección, fortaleza y consuelo.
Hay mucho ruido alrededor de nosotros. Todos tienen una opinión. Todos parecen tener una respuesta. Las redes sociales están llenas de consejos, teorías y fórmulas para alcanzar felicidad, éxito o tranquilidad.
Pero el alma necesita algo más profundo.
Necesita alimento verdadero.
Por eso debemos aprender a abrir la Biblia no solamente cuando estamos desesperados, sino convertir la Palabra de Dios en parte de nuestra alimentación diaria.
Así como nuestro cuerpo necesita comida, nuestra fe necesita alimento.
Pero la promesa de Ezequiel todavía guarda algo maravilloso:
“Y YO LES DARÉ APRISCO.”
Dios no solamente quiere alimentarnos. También quiere darnos descanso.
Quizá hoy necesitas precisamente eso. No necesariamente dormir más horas, sino descansar por dentro. Dejar de querer controlar cada resultado, dejar de imaginar todo lo que podría salir mal y aprender a confiar nuevamente en que el Pastor conoce el camino.
Tú haz tu parte.
Trabaja.
Cumple.
Esfuérzate.
Sé responsable.
Pero aquello que solamente Dios puede resolver, déjalo en Sus manos.
La oveja puede caminar tranquila cuando conoce a su Pastor. No necesita conocer todo el camino; necesita saber quién la está guiando.
Que este día no esté dominado por la preocupación.
Que esté marcado por la Palabra, la meditación y la paz.
Oración
Señor, gracias porque eres mi Pastor. Alimenta hoy mi corazón con Tu Palabra y dame sabiduría para distinguir Tu verdad entre tantas voces. Cuando mi mente quiera llenarse de preocupaciones, recuérdame que Tú conoces el camino. Enséñame a hacer mi parte con responsabilidad y a descansar en Ti aquello que no puedo controlar. Guíame, protégeme, fortaléceme y dame esa paz que solamente viene de Tu presencia. En el nombre de Jesús. Amén.
DIOS ALIMENTA.
DIOS GUÍA.
DIOS PROTEGE.
Y DIOS TAMBIÉN TE DA DESCANSO.
QDTB SIEMPRE.
Lo mejor está por venir.
