“Nunca más te llamarán Desamparada.” Isaías 62:4
Hay pocas cosas que duelan tanto como sentirse abandonado.
Una persona que prometió quedarse se marcha. Un amigo desaparece en los momentos difíciles. Alguien en quien confiábamos nos da la espalda y, de pronto, sentimos que estamos completamente solos.
Pero hoy Dios nos recuerda algo poderoso:
“NUNCA MÁS TE LLAMARÁN DESAMPARADA.”
Estas palabras fueron dirigidas a Jerusalén, como una promesa de restauración y del amor de Dios por Su pueblo. Y también nos recuerdan una verdad que puede sostener nuestra fe: el abandono de las personas no significa el abandono de Dios.
Tal vez alguien te falló.
Quizá atraviesas una etapa en la que nadie parece comprender lo que estás viviendo.
Incluso puede que hayas orado y todavía no encuentres la respuesta que esperabas.
Pero el silencio no significa ausencia.
DIOS NO HA DEJADO DE AMARTE SOLO PORQUE HOY NO PUEDAS SENTIR SU PRESENCIA.
En ese mismo versículo aparece una expresión hermosa: Hefzi-bá, que significa “Mi deleite está en ella”.
¡Qué manera tan extraordinaria de cambiar una historia!
De sentirse olvidado a saberse amado.
De creer que nadie se interesa a descubrir que Dios sigue teniendo cuidado de nosotros.
No permitas que el rechazo de alguien determine tu valor.
TU VALOR NO DEPENDE DE QUIÉN DECIDIÓ IRSE, SINO DEL AMOR DE AQUEL QUE PROMETIÓ NO DEJARTE.
Oración
Señor, Tú conoces mis heridas, mis ausencias y los momentos en que me he sentido solo. Sana mi corazón y ayúdame a recordar que Tu amor permanece aun en los días difíciles. Que nunca olvide que soy valioso ante Tus ojos y que puedo encontrar refugio en Tu presencia. Amén.
SI ALGUIEN TE DIO LA ESPALDA, NO PIENSES QUE TODOS TE ABANDONARON. DIOS SIGUE CONTIGO. Y AUNQUE HOY TE SIENTAS SOLO, RECUERDA: PARA ÉL NUNCA HAS DEJADO DE SER IMPORTANTE.
QDTB SIEMPRE.
Lo mejor está por venir.
