“Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.” Deuteronomio 30:6
Hay cambios que podemos hacer por nuestra propia voluntad, pero existen otros que necesitan comenzar mucho más adentro.
Podemos modificar nuestros hábitos, mejorar nuestra conducta y esforzarnos por ser mejores personas. Sin embargo, hay sentimientos, heridas, pensamientos y actitudes que siguen escondidos en nuestro corazón.
Y precisamente ahí es donde Dios quiere trabajar.
DIOS NO QUIERE CAMBIAR SOLAMENTE LO QUE HACES. QUIERE TRANSFORMAR LO QUE HAY DENTRO DE TI.
En este versículo, Moisés habla de la circuncisión del corazón. No se refiere a una transformación física, sino a una obra espiritual que solamente Dios puede realizar.
Es quitar aquello que nos aleja de Él para aprender a amarlo con sinceridad.
A veces nos preocupamos demasiado por lo que los demás ven.
Por aparentar fortaleza.
Por demostrar que tenemos fe.
Por cumplir con determinadas costumbres religiosas.
Pero Dios mira algo mucho más profundo.
NO LE IMPRESIONAN LAS APARIENCIAS. LE IMPORTA LA SINCERIDAD DE NUESTRO CORAZÓN.
Y hay algo maravilloso en esta promesa: Dios mismo se ofrece a realizar esa transformación.
No tenemos que luchar únicamente con nuestras fuerzas. Podemos pedirle que nos ayude a dejar atrás el orgullo, el resentimiento, la envidia, el egoísmo y todo aquello que nos impide vivir plenamente.
El versículo termina con una expresión poderosa:
“A FIN DE QUE VIVAS.”
Porque acercarnos a Dios no significa simplemente cumplir reglas. Significa descubrir una vida diferente, con más amor, paz, libertad y propósito.
Tal vez hoy no necesitas cambiar todo lo que está a tu alrededor.
QUIZÁ EL CAMBIO MÁS IMPORTANTE DEBE COMENZAR DENTRO DE TI.
Oración
Señor, transforma mi corazón. Quita de mí todo aquello que me aleja de Tu presencia y enséñame a amarte con sinceridad. Sana mis heridas, cambia mis pensamientos y ayúdame a vivir de una manera que refleje Tu amor. Que mi fe no sea solamente de palabras, sino una verdadera transformación de mi vida. Amén.
NO LE PIDAS A DIOS SOLAMENTE QUE CAMBIE TUS CIRCUNSTANCIAS. PÍDELE TAMBIÉN QUE TRANSFORME TU CORAZÓN. PORQUE CUANDO DIOS CAMBIA LO QUE LLEVAMOS DENTRO, TAMBIÉN COMIENZA A CAMBIAR NUESTRA MANERA DE VIVIR.
QDTB SIEMPRE.
Lo mejor está por venir.
