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Abr
Salud.– Cuando una rodilla se inflama al grado de dificultar o impedir el movimiento, no se trata de un problema menor ni de algo que deba tomarse a la ligera. Detrás de esa hinchazón existe un proceso interno que puede ir desde irritación hasta daño estructural en la articulación. La rodilla es una de las estructuras más exigidas del cuerpo humano, ya que soporta peso, absorbe impacto y permite movilidad constante. Ante cualquier alteración, el organismo activa un mecanismo de defensa: la inflamación. Este proceso implica acumulación de líquido dentro de la articulación, aumento de presión interna, dolor y limitación…
