09
Feb
Hay decisiones que se toman y no hacen ruido inmediato, pero sí dejan huella, hay movimientos que no buscan reflectores y, aun así, cambian la lógica del poder, este es uno de ellos. Que el Congreso del Estado sesione fuera de la capital no es un trámite ni un gesto simbólico; es lectura política. Un mensaje claro y directo: el poder no debe quedarse encerrado en un edificio; debe moverse, caminar y dar la cara. Aquí hay que decirlo sin rodeos y sin halagos, lo que es: Guillermo Ramírez, como presidente del Congreso, tomó una decisión alineada con la realidad…
