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Jun
Lo que durante años pareció exclusivo de la ciencia ficción comienza a convertirse en una realidad científica. Investigadores de distintos países han logrado avances sorprendentes con organoides cerebrales, pequeñas estructuras de tejido humano cultivadas en laboratorio capaces de imitar algunas funciones básicas del cerebro. Estos llamados “minicerebros” han demostrado la capacidad de interactuar con entornos digitales y aprender tareas sencillas mediante estímulos eléctricos, un desarrollo que podría transformar la investigación médica y neurológica en las próximas décadas. Los organoides cerebrales son creados a partir de células madre humanas reprogramadas. Aunque no constituyen cerebros completos, sí desarrollan redes neuronales capaces de…
