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Sep
Una mezcla tan simple como fresas con kéfir ha comenzado a ganar popularidad como alternativa saludable a los postres ultraprocesados. Más allá de su sabor y textura cremosa, especialistas en nutrición señalan que esta combinación podría aportar beneficios relacionados con la salud intestinal y el control metabólico. El kéfir es una bebida fermentada rica en probióticos, microorganismos vivos que contribuyen al equilibrio de la microbiota intestinal. Diversos estudios han demostrado que una microbiota saludable está asociada con menor inflamación sistémica, mejor regulación del metabolismo y mayor sensibilidad a la insulina. Por su parte, las fresas contienen fibra y compuestos bioactivos…
