La cáscara de mandarina gana interés por sus posibles beneficios para la salud metabólica

Comúnmente la cáscara de la mandarina termina en la basura después de consumir la fruta, pero diversos estudios científicos han despertado el interés por los compuestos naturales que contiene y su posible impacto en la salud metabólica.

Investigaciones publicadas en el Journal of Lipid Research señalan que la cáscara de mandarina concentra flavonoides como la nobiletina, un compuesto que en estudios experimentales ha mostrado potencial para favorecer el metabolismo de las grasas, mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la acumulación de grasa en el hígado.

Especialistas aclaran que la mayor parte de esta evidencia proviene de investigaciones realizadas en animales y en laboratorio, por lo que aún se requieren más estudios clínicos en humanos para confirmar estos beneficios y determinar su alcance.

En la Medicina Tradicional China, la cáscara seca y añejada de mandarina, conocida como Chenpi, ha sido utilizada durante siglos para preparar infusiones que favorecen la digestión y el bienestar general.

Para elaborar esta bebida de forma casera, se recomienda lavar correctamente las cáscaras, dejarlas secar completamente y preparar una infusión con agua caliente durante aproximadamente 15 minutos.

Expertos en nutrición recuerdan que ninguna infusión sustituye un tratamiento médico ni una alimentación equilibrada. Mantener una dieta saludable, realizar actividad física y seguir las recomendaciones de profesionales de la salud continúan siendo las principales estrategias para prevenir enfermedades metabólicas.

Fuente: Journal of Lipid Research.

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