Organismos meteorológicos internacionales y especialistas climáticos mantienen vigilancia sobre una señal preocupante en el océano Pacífico ante la posible formación de un evento climático de gran intensidad conocido como “Super El Niño”.
De acuerdo con información difundida por organismos internacionales y agencias climáticas, el fenómeno podría comenzar a desarrollarse durante el verano y alcanzar una intensidad considerable hacia octubre o noviembre.
Especialistas advierten que, de consolidarse, podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados en las últimas décadas.
El fenómeno de El Niño ocurre cuando grandes masas de agua del Pacífico tropical se calientan más de lo habitual, provocando alteraciones climáticas que pueden afectar diversas regiones del planeta al mismo tiempo.
Entre los posibles impactos se encuentran sequías severas, lluvias extremas, inundaciones repentinas, pérdida de cultivos, afectaciones a sistemas de agua potable y daños a ecosistemas marinos.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) ya analiza posibles escenarios de emergencia ante las consecuencias que podría generar un evento climático de gran magnitud.
Entre las regiones con mayor riesgo aparecen zonas de América Central, Sudamérica, África y el sudeste asiático, donde millones de personas podrían verse afectadas por fenómenos extremos relacionados con lluvias o sequías.
Expertos también alertan sobre posibles afectaciones a las pesquerías debido al calentamiento oceánico, situación que históricamente ha impactado cadenas alimenticias marinas y economías locales.
Uno de los antecedentes más recordados ocurrió entre 1997 y 1998, cuando un fuerte evento de El Niño provocó alteraciones severas en distintas partes del mundo.
Más recientemente, el fenómeno climático de 2023–2024 dejó a más de 30 millones de personas necesitando ayuda humanitaria en el sur de África tras intensas sequías.
Especialistas aclaran que actualmente el monitoreo continúa y que el objetivo principal es mantener informada a la población sobre escenarios potenciales y medidas preventivas que ya se encuentran bajo análisis.
Fuentes: Organización de las Naciones Unidas (OCHA) y NOAA.
