📖 “Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.”
Juan 15:2
Hay etapas de nuestra vida en las que no entendemos por qué Dios permite ciertos cambios. Perdemos algo, una puerta se cierra, algunos planes no resultan como esperábamos o simplemente atravesamos procesos que nos obligan a salir de nuestra comodidad.
Y entonces nos preguntamos: ¿por qué, si estoy tratando de hacer las cosas bien?
Jesús nos da una respuesta poderosa a través de la imagen de la vid: incluso la rama que ya produce fruto necesita ser podada para producir todavía más.
La poda puede doler. Dios puede mostrarnos hábitos que debemos abandonar, actitudes que necesitamos corregir, relaciones que ya no aportan a nuestro propósito o caminos que simplemente no forman parte de lo que Él tiene preparado para nosotros.
Pero no toda pérdida significa derrota. Hay cosas que Dios permite que salgan de nuestra vida para hacer espacio a algo mejor.
También nos limpia mediante Su Palabra. Cada vez que escuchamos Su voz, reconocemos nuestros errores y permitimos que transforme nuestro corazón, Dios sigue trabajando en nosotros. No para destruirnos, sino para hacernos crecer.
Quizá hoy estés atravesando una temporada de poda y todavía no comprendas lo que Dios está haciendo. No juzgues todo el proceso únicamente por lo que estás perdiendo. Mira también el fruto que Él puede estar preparando.
Dios no terminó contigo. Si ya has dado fruto, Él quiere llevarte más lejos. Permanece unido a Jesús, acepta Su dirección y confía incluso durante el proceso.
A veces crecer también significa dejar atrás aquello que ya cumplió su propósito. La poda duele por un tiempo; el fruto revela para qué fue necesaria.
🙏 Oración
Señor Jesús, ayúdame a confiar en Ti aun en las etapas que no comprendo. Muéstrame aquello que debo cambiar, dejar atrás o entregar en Tus manos. Limpia mi corazón por medio de Tu Palabra y transforma mi vida para que cada día pueda dar mejores frutos. Que todo lo que hagas en mí sirva para acercarme más a Ti y glorificar Tu nombre. Amén.
