01
Sep
Te metes a la cama… y tu mente no se apaga. Repasas lo que dijiste en el día, anticipas lo que viene mañana o te preocupas por cosas que no tienen solución a esas horas. O logras dormirte, pero a las 3 de la mañana despiertas con el cerebro completamente activo. Aunque suele pensarse que el problema es falta de cansancio, especialistas señalan que en muchos casos se trata de un desajuste interno: niveles elevados de cortisol durante la noche y una baja disponibilidad de triptófano, el aminoácido necesario para producir melatonina, la hormona del sueño. Es decir, el cuerpo…
