09
May
Vida.– Aferrarse al odio y al resentimiento puede convertirse en una de las cargas emocionales más pesadas para cualquier persona. Especialistas en inteligencia emocional coinciden en que vivir atrapado en el rencor no cambia lo ocurrido ni afecta necesariamente a quien causó el daño, pero sí puede impactar directamente la salud mental, emocional e incluso física de quien lo sostiene. La idea de “esperar justicia” o vivir alimentando enojo constante suele terminar consumiendo tranquilidad, energía y estabilidad emocional. Por ello, cada vez más expertos destacan la importancia de aprender a establecer límites sanos y soltar relaciones, situaciones o personas que…
