Microplásticos en la sal marina: el contaminante invisible que preocupa a científicos

Durante años, la sal marina ha sido promovida como una alternativa más natural y saludable frente a la sal refinada tradicional. Sin embargo, investigaciones científicas recientes han encendido alertas sobre un problema poco conocido: la presencia de microplásticos en este tipo de productos.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Alicante, en España, analizó 21 muestras comerciales de sal marina provenientes de distintas marcas europeas y encontró partículas de microplásticos en todas ellas.

Según los resultados publicados en la revista Scientific Reports, las muestras contenían entre 50 y 280 partículas de microplástico por kilogramo de sal.

Entre los materiales detectados aparecieron polietileno, polipropileno y PET, plásticos comúnmente utilizados en bolsas, envases y botellas.

Especialistas explican que la contaminación ocurre debido a que la sal marina se obtiene mediante la evaporación de agua de mar, la cual actualmente contiene grandes cantidades de residuos plásticos microscópicos distribuidos en prácticamente todos los océanos del planeta.

Durante el proceso de cristalización, estas partículas permanecen atrapadas en la sal y no son eliminadas completamente mediante refinamiento industrial.

En contraste, sales provenientes de minas subterráneas antiguas mostraron niveles mucho menores o incluso indetectables de microplásticos, debido a que fueron formadas hace millones de años, antes de la existencia del plástico moderno.

Investigaciones recientes también han detectado microplásticos en sangre humana, placenta y distintos órganos, aunque científicos aclaran que aún se estudian los efectos exactos de estas partículas sobre la salud.

Especialistas señalan que, más allá del tipo de sal utilizada, el principal factor de riesgo continúa siendo el exceso de sodio en la alimentación diaria, especialmente en personas con hipertensión o enfermedades cardiovasculares.

Organismos internacionales recomiendan mantener un consumo moderado de sal y priorizar dietas equilibradas con alimentos frescos y altos en potasio.

Fuentes: Scientific Reports (PMID 28912716), Environment International, OMS.

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