“Jehová estará con vosotros.”
2 Crónicas 20:17
Hay momentos en los que miramos lo que tenemos enfrente y hacemos cuentas.
El problema parece demasiado grande.
Los recursos parecen insuficientes.
Las fuerzas comienzan a faltar.
No sabemos qué decisión tomar y, por más vueltas que le damos, no encontramos una salida.
Josafat conoció exactamente esa sensación.
Una enorme multitud venía contra Judá. Humanamente, las posibilidades no eran buenas. Él mismo reconoció delante de Dios que no tenían fuerza suficiente y tampoco sabían qué hacer.
Pero hicieron algo extraordinario:
PUSIERON SUS OJOS EN DIOS.
Y entonces llegó una palabra que cambió completamente la perspectiva:
“JEHOVÁ ESTARÁ CON VOSOTROS.”
La batalla seguía ahí.
El enemigo no había desaparecido.
Las circunstancias todavía parecían adversas.
Pero ahora había algo diferente:
DIOS ESTABA CON ELLOS.
Y cuando Dios está contigo, ya no puedes medir tus posibilidades solamente con aquello que tienes en las manos.
Muchas veces pensamos que necesitamos más.
Más dinero.
Más contactos.
Más influencia.
Más experiencia.
Más fuerza.
Más oportunidades.
Y quizá algunas de esas cosas sean necesarias.
Pero existe algo infinitamente superior:
LA PRESENCIA DE DIOS.
Si Dios está contigo, importa menos quién decidió alejarse.
Si Dios está contigo, una puerta cerrada no significa que todo terminó.
Si Dios está contigo, aquello que hoy parece imposible puede convertirse mañana en testimonio.
Eso no significa que nunca tendremos problemas.
Josafat tenía un ejército frente a él.
Significa que no enfrentaremos solos aquello que llegue.
Quizá hoy necesitas dejar de preguntarte:
“¿Cómo voy a poder con todo esto?”
Y comenzar a recordar:
“NO TENGO QUE PODER SOLO.”
Dios puede darte sabiduría cuando no sabes qué hacer.
Puede darte fuerzas cuando sientes que ya no tienes.
Puede abrir caminos que todavía no alcanzas a ver.
Puede colocar personas correctas en el momento indicado.
Y también puede pelear batallas que tú jamás habrías podido ganar con tus propias fuerzas.
Pero esta promesa también nos invita a revisar nuestro caminar.
No se trata únicamente de querer que Dios esté de nuestro lado.
Nosotros debemos decidir estar del lado de Dios.
Buscarlo.
Confiar en Él.
Obedecer Su Palabra.
Caminar conforme a Su voluntad.
Y hacer de Jesús el centro de nuestra vida.
Entonces podremos salir hoy de casa con una seguridad mucho más grande que cualquier recurso material:
DIOS VA CONMIGO.
En el hogar.
En el trabajo.
En la calle.
En nuestras decisiones.
En los momentos buenos.
Y también cuando llegue la batalla.
Oración
Señor, hoy reconozco que hay situaciones que superan mis fuerzas y respuestas que no tengo. Pero no quiero vivir confiando solamente en mis capacidades. Quiero poner mis ojos en Ti. Acompáñame en mi hogar, en mi trabajo, en mis decisiones, cuando esté rodeado de personas y cuando me encuentre solo. Dame sabiduría para hacer mi parte, fe para confiar en aquello que solamente Tú puedes hacer y obediencia para permanecer siempre de Tu lado. En el nombre de Jesús. Amén.
NO SABES TODO LO QUE ENFRENTARÁS HOY…
PERO SÍ PUEDES SABER QUIÉN IRÁ CONTIGO.
“JEHOVÁ ESTARÁ CON VOSOTROS.”
QDTB SIEMPRE.
Lo mejor está por venir.
