La Palabra que nunca cambia

“Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.”
1 Pedro 1:25

Vivimos en un mundo donde prácticamente todo cambia.

Cambian las circunstancias.
Cambian las opiniones.
Cambian las personas.
Cambian los gobiernos.
Cambian las modas.
Cambian nuestros planes.

Incluso aquello que alguna vez pensamos que duraría para siempre puede desaparecer de un día para otro.

Pero hoy la Biblia nos recuerda que existe algo que no cambia, no envejece y no pierde su poder:

LA PALABRA DE DIOS.

Pedro compara la vida humana con la hierba. Hoy está verde y mañana se seca. Es una manera de recordarnos que muchas de las cosas a las que damos enorme importancia son temporales.

Pero inmediatamente aparece esta extraordinaria declaración:

“LA PALABRA DEL SEÑOR PERMANECE PARA SIEMPRE.”

No permaneció solamente durante los tiempos bíblicos.

Permanece hoy.

La misma Palabra que sostuvo a generaciones enteras continúa teniendo poder para levantar al que está caído, orientar al que está confundido, fortalecer al cansado y devolver esperanza al que piensa que todo está perdido.

Los tiempos cambiaron.

Dios no.

Y eso es especialmente importante en una época donde todos parecen tener una opinión sobre todo.

Escuchamos especialistas.
Vemos videos.
Leemos publicaciones.
Consultamos redes sociales.
Recibimos consejos.

Y muchas veces terminamos todavía más confundidos.

Por eso necesitamos regresar a aquello que permanece.

LA PALABRA.

No significa despreciar el conocimiento ni dejar de escuchar buenos consejos. Significa saber dónde está nuestro fundamento.

Las opiniones humanas pueden ayudarnos.

La Palabra de Dios debe guiarnos.

Cuando tengas que tomar una decisión, vuelve a la Palabra.

Cuando tengas miedo, vuelve a la Palabra.

Cuando estés preocupado, vuelve a la Palabra.

Cuando la vida no tenga sentido, vuelve a la Palabra.

Y también cuando todo marche extraordinariamente bien, vuelve a la Palabra.

No hagamos de la Biblia un libro que solamente abrimos durante las emergencias.

Hagamos de ella nuestro alimento diario.

Porque la fe también necesita alimentarse.

Lo que consumes diariamente termina ocupando tu mente y formando tu corazón. Si desde que despiertas solamente consumes problemas, noticias, conflictos y preocupaciones, tarde o temprano eso terminará afectando tu manera de enfrentar la vida.

Por eso comienza diferente.

ANTES DEL TELÉFONO, LA PALABRA.
ANTES DEL RUIDO, LA PALABRA.
ANTES DE LAS PREOCUPACIONES, LA PALABRA.
ANTES DE COMENZAR EL DÍA, DIOS.

Hay promesas que fueron escritas hace siglos y siguen teniendo la misma fuerza esta mañana.

Porque el mundo cambia.

Las generaciones pasan.

Las opiniones desaparecen.

PERO LA PALABRA DEL SEÑOR PERMANECE PARA SIEMPRE.

Oración

Señor, gracias porque en un mundo donde tantas cosas cambian, Tu Palabra permanece. Ayúdame a buscar en ella dirección, fortaleza y sabiduría cada día. Que no acuda a Ti solamente cuando tenga problemas, sino que haga de Tu Palabra mi alimento diario. Cuando las opiniones del mundo me confundan, recuérdame dónde está la verdad. Habla a mi corazón, dirige mis pasos y ayúdame a vivir conforme a Tu voluntad. En el nombre de Jesús. Amén.

TODO PUEDE CAMBIAR A TU ALREDEDOR.
PERO DIOS NO CAMBIA Y SU PALABRA PERMANECE PARA SIEMPRE.

QDTB SIEMPRE.
Lo mejor está por venir.

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