Lo que realmente puede satisfacerte

“En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.” Salmo 17:15

Vivimos rodeados de cosas que prometen hacernos felices: dinero, éxito, reconocimiento, comodidad, bienes… y no está mal disfrutarlos. El problema comienza cuando esperamos que esas cosas llenen un espacio que solamente Dios puede llenar.

David entendió algo diferente.

Mientras otros buscaban su satisfacción únicamente en lo que podían conseguir en este mundo, él declaró:

“ESTARÉ SATISFECHO… A TU SEMEJANZA.”

No quería solamente recibir cosas de Dios.

Quería parecerse más a Él.

Ese también debería ser nuestro deseo: que nuestra relación con Dios vaya transformando nuestra manera de pensar, hablar, perdonar, amar y enfrentar los problemas.

Porque la fe verdadera no consiste solamente en mirar a Jesús.

Consiste en permitir que Jesús vaya dejando Su huella en nosotros.

Tal vez hoy estás persiguiendo algo pensando: “cuando lo consiga, finalmente estaré satisfecho”.

Y quizá llegue.

Pero después vendrá otra meta.

Otro deseo.

Otra necesidad.

Por eso David nos recuerda dónde está la verdadera plenitud:

NO SE TRATA SOLAMENTE DE TENER MÁS. SE TRATA DE PARECERNOS CADA DÍA MÁS A JESÚS.

Oración

Señor, ayúdame a no buscar mi satisfacción solamente en las cosas de este mundo. Permíteme conocerte más y que mi vida refleje cada día un poco más de Ti. Transforma mi corazón, mis pensamientos y mis acciones hasta que otros puedan ver a Jesús en mi manera de vivir. Amén.

QUE HOY NO SEA SOLAMENTE UN DÍA PARA PEDIRLE ALGO A DIOS. QUE SEA UN DÍA PARA PEDIRLE QUE NOS HAGA MÁS PARECIDOS A ÉL.

QDTB SIEMPRE.
Lo mejor está por venir.

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