Hay que decirlo directo, el bloqueo en la calle Aldama no fue un simple reclamo por el transporte público, fue un mensaje, fue presión, fue posicionamiento. Si hay alguien que diga que no tiene lectura política… o es ingenuo o se hace P.
Seamos honestos y hablemos de cuál fue El blanco real… El transporte público depende del Gobierno del Estado, cuando el colectivo Retén Ciudadano bloquea justo frente a Palacio, el mensaje no va contra los concesionarios, va contra la administración de Maru Campos, va contra el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña y es justamente aquí donde surge algo realmente interesante: De la Peña no es cualquier funcionario, es ya en este momento uno de los perfiles que empieza a sonar y a escalar rumbo al 2027.
En la política, cuando empiezas a sonar… te empiezan a pegar, y en las carreras, ¡Caballo que alcanza gana! Ponte tú a pensar.
¿Casualidad o sincronía? Retén Ciudadano lleva años protestando, pero ahora el tema central es el transporte, justo cuando hay tensión por la tarifa, justo cuando hay molestia social y justo cuando hay funcionarios estatales en proceso de posicionamiento
¿Coincidencia? Puede ser, las coincidencias suelen tener dirección cuando de política se trata.
No hay prueba pública de que Morena, Movimiento Ciudadano, cualquier otro partido o hasta algún personaje de la misma casa esté financiando el bloqueo. El discurso de la protesta coincide con posturas que ya han levantado legisladores de Morena, con narrativas de desgaste contra el Gobierno estatal, con estrategia de mantener vivo el tema en agenda pública.
Mientras el PAN gobierna desde Palacio… Morena trabaja el enojo social en la calle. Eso es política básica.
Ahora hagamos un cálculo del desgaste… El transporte es el tema perfecto porque afecta a estudiantes, afecta a trabajadores, golpea todos los días, genera conversación inmediata. No necesitas inventar crisis, sólo amplificarlas. Cuando bloqueas el Centro y colocas un ataúd con la frase “el diálogo está muerto”, no se está pidiendo una reunión, se está construyendo algo de que hablar.
¿Y el PAN? Aquí también hay responsabilidad interna. Si el Gobierno minimiza el tema… pierde sensibilidad, si acusa golpeteo político sin resolver el fondo… pierde credibilidad, si responde tarde… pierde percepción. En política no basta con tener la razón técnica, hay que tomar “el toro por los cuernos”.
¿Y Morena? Morena en Chihuahua no necesita organizar la protesta, le basta con que exista, le basta con subirse al tema, le basta con amplificar el enojo. Mientras el PAN defiende la administración, Morena trabaja la indignación, y es precisamente esta última la que más moviliza a la ciudanía.
La verdadera peleano es por el camión, es por el control del discurso, es el desgaste previo al 2027, es el posicionamiento anticipado. Hay que mencionar algo y no tenemos que ser muy sabios para entenderlo: quien controle el tema del transporte puede convertirse en el “defensor del pueblo trabajador”, eso vale votos y muchos.
Si el Gobierno no reestructura el sistema con resultados más visibles existe el poderoso riesgo de que haya más protestas, más bloqueos y más desgaste.
Si Retén Ciudadano escala, también corre riesgos: Puede perder simpatía si afecta a terceros y puede ser re etiquetado como brazo político. La línea es delgada.
Martillazooo final
En Chihuahua nadie protesta en un vacío político, puede haber inconformidad real, puede haber ciudadanos genuinos.
Cuando el timing es perfecto y el mensaje pega justo en perfiles que están creciendo, la lectura ya no es técnica, la lectura ya es política.
Este juego apenas empieza porque el transporte no es el problema de fondo, el fondo de todo… es el poder
MARTILLAZOOO!
