Dios sigue teniendo el control en cada etapa

📖 “Jehová empobrece, y él enriquece; abate y enaltece.”
1 Samuel 2:7

Nuestra vida está llena de temporadas. Hay momentos de abundancia y otros de escasez; días en los que avanzamos con facilidad y etapas en las que parece que estamos retrocediendo. Pero algo permanece firme en medio de todos esos cambios: Dios no cambia.

Es sencillo agradecer al Señor al recibir una bendición, al abrirse una puerta o al alcanzar una meta. El verdadero desafío de la fe aparece al atravesar una temporada difícil y seguir creyendo que Dios continúa obrando, aunque todavía no entendamos lo que está haciendo.

A veces el Señor permite procesos que nos bajan del lugar donde creíamos estar seguros. No necesariamente para destruirnos, sino para enseñarnos, corregir nuestro corazón y recordarnos que nuestra seguridad no debe depender del dinero, del reconocimiento ni de nuestras propias fuerzas.

También debemos aprender humildad en los tiempos buenos. Si llega la prosperidad, agradezcamos. Si alcanzamos una posición mayor, recordemos de dónde venimos. Si Dios nos permite crecer, utilicemos aquello que recibimos para servir y hacer el bien.

Ni la escasez significa que Dios te abandonó, ni la abundancia significa que ya no lo necesitas. En ambas temporadas, Él sigue siendo Dios.

Quizá hoy estés atravesando una etapa en la que sientes que has perdido terreno. No determines el final de tu historia desde la mitad del proceso. Lo que hoy parece un descenso puede estar formando el carácter que necesitarás para sostener aquello que Dios pondrá mañana en tus manos.

Permanece fiel. Trabaja. Aprende. Agradece. Y sobre todo, confĂ­a.

Dios sabe cuándo bajar nuestro orgullo, cuándo fortalecer nuestro corazón y cuándo levantarnos. Si hoy no entiendes el proceso, confía en Aquel que sí conoce el propósito.

🙏 Oración

Señor, ayúdame a confiar en Ti en cada temporada de mi vida. Que en la abundancia nunca olvide que todo proviene de Tus manos y que en los momentos difíciles jamás piense que me has abandonado. Dame humildad para aprender durante el proceso, fortaleza para seguir adelante y sabiduría para administrar las bendiciones que pongas en mi camino. Que mi confianza permanezca siempre en Ti y no en mis circunstancias. Amén.

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