De dormir con su hijo en un baño público a conquistar Wall Street: la historia real detrás de “En busca de la felicidad”

Hubo un momento en la vida de Chris Gardner en el que tener trabajo no significaba tener un hogar. Durante los primeros años de la década de 1980, él y su pequeño hijo pasaron cerca de un año sin vivienda estable, moviéndose entre refugios, habitaciones temporales y hasta el baño de una estación de transporte. 

Gardner venía de una infancia marcada por pobreza, violencia doméstica y abandono. Años después tomó una decisión que terminaría definiendo su historia: sin importar lo difícil que fuera su situación, no abandonaría a sus hijos, como él mismo había experimentado durante su niñez. 

Su oportunidad apareció en el mundo financiero. Mientras intentaba abrirse camino profesionalmente, Gardner enfrentó simultáneamente la falta de vivienda y la responsabilidad de criar a su hijo. De día trabajaba; por las noches debía resolver dónde dormirían ambos. 

Una de las imágenes más duras de aquella etapa fue pasar la noche junto a su pequeño hijo en el baño de una estación, episodio que años después se convertiría en uno de los momentos más recordados de su historia.

Pero Gardner consiguió entrar definitivamente a Wall Street y construir una carrera de aproximadamente tres décadas en los servicios financieros. En 1987 fundó Gardner Rich & Co., su propia firma de corretaje, iniciada con un capital de 10 mil dólares y desde su apartamento en Chicago. 

Su historia alcanzó posteriormente una dimensión mundial. Publicó sus memorias, The Pursuit of Happyness, que se convirtieron en un éxito editorial y sirvieron de inspiración para la película protagonizada por Will Smith. 

Con los años, Gardner se convirtió en multimillonario y empresario. Aunque distintas publicaciones sitúan su patrimonio alrededor de 70 millones de dólares, esa cifra es una estimación privada y no un dato financiero auditado públicamente. 

La parte más poderosa de su historia, sin embargo, quizá no está en cuánto dinero terminó acumulando.

Estuvo sin casa, pero siguió siendo padre. Durmió en refugios, pero siguió trabajando. Llegó a dormir en un baño público, pero nunca permitió que aquel lugar se convirtiera en el final de su historia.

Su vida terminó inspirando una película cuyo mensaje recorrió el mundo: el lugar en el que estás hoy no necesariamente determina hasta dónde puedes llegar mañana.

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