La Habana.– El gobierno de Cuba anunció nuevas medidas de reajuste en el transporte de pasajeros y carga ante la severa crisis de combustible que enfrenta la isla, situación que autoridades cubanas atribuyen al bloqueo petrolero impulsado por Estados Unidos.
El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, informó que las restricciones buscan priorizar servicios considerados esenciales para la población y la economía nacional.
Entre las medidas destacan la reducción de frecuencias de autobuses entre La Habana y distintas provincias del país, así como ajustes en las rutas ferroviarias nacionales hacia el oriente cubano.
Las autoridades detallaron que las rutas de autobuses entre La Habana y las cabeceras provinciales operarán únicamente tres veces por semana, mientras que los viajes ferroviarios nacionales podrían comenzar a realizarse cada dos semanas a partir de mediados de junio.
El gobierno cubano señaló que el combustible disponible será destinado prioritariamente al traslado de alimentos, medicamentos, materias primas y servicios vinculados con salud y educación.
Además, se implementará un sistema de asignación controlada de espacios en trenes, ferris y autobuses para atender casos considerados de extrema necesidad.
Desde inicios de 2026, Cuba enfrenta un fuerte deterioro energético derivado de la reducción casi total de importaciones de petróleo, situación que ha provocado afectaciones en servicios públicos, movilidad y actividad económica estatal.
El gobierno cubano sostiene que las sanciones y presiones económicas estadounidenses agravaron la crisis energética, mientras que Washington insiste en exigir reformas económicas y políticas al régimen de la isla.
La Organización de las Naciones Unidas ha señalado anteriormente que el embargo económico impuesto a Cuba es contrario al derecho internacional.
