Cuando seguir a Dios significa no seguir a todos

“He aquí un pueblo que habitará confiado, y no será contado entre las naciones.” Números 23:9

Vivimos en un mundo donde pertenecer parece cada vez más importante.

Queremos ser aceptados. Queremos encajar. Queremos sentir que formamos parte del grupo. Y muchas veces, sin darnos cuenta, comenzamos a modificar nuestras decisiones, nuestros principios e incluso nuestras convicciones solamente para evitar sentirnos diferentes.

Pero la Palabra de hoy nos recuerda algo que puede resultar incómodo:

NO SIEMPRE ESTAR EN EL LUGAR CORRECTO SIGNIFICA ESTAR DONDE ESTÁ LA MAYORÍA.

Israel había sido llamado por Dios para ser un pueblo diferente. No porque fuera superior a los demás, sino porque tenía una identidad, un propósito y una responsabilidad particulares delante de Él.

Y ese principio continúa teniendo una enseñanza poderosa para nosotros.

Seguir a Dios algunas veces significará caminar en dirección contraria a lo que otros consideran normal.

Tal vez tendrás que decir “no” cuando todos dicen “sí”.

Alejarte de algo que otros celebran.

Mantener tus principios cuando sería más fácil negociarlos.

Hacer lo correcto aunque nadie esté mirando.

Perdonar cuando otros te aconsejan vengarte.

Guardar silencio cuando podrías destruir a alguien con tus palabras.

Ser honesto cuando mentir sería más conveniente.

LA FE NO CONSISTE EN SENTIRTE SUPERIOR A LOS DEMÁS. CONSISTE EN TENER CLARO QUIÉN ERES Y NO VENDER TUS CONVICCIONES PARA CONSEGUIR ACEPTACIÓN.

Eso cambia completamente el sentido de ser diferente.

Dios no nos llama a aislarnos de las personas ni a despreciar a quienes piensan distinto. Jesús convivió con todo tipo de personas, escuchó, sirvió, sanó y amó.

La diferencia está en otra parte:

Podemos convivir con todos sin convertirnos en todo.

Podemos respetar sin imitar.

Podemos escuchar sin renunciar a nuestras convicciones.

Podemos amar profundamente a las personas sin permitir que cada corriente del mundo determine quiénes debemos ser.

Porque una cosa es caminar entre la multitud y otra muy distinta permitir que la multitud decida nuestro camino.

NO NECESITAS PARECERTE A TODOS PARA SER ACEPTADO POR DIOS.

Tal vez alguna vez te has sentido fuera de lugar por intentar hacer las cosas correctamente.

Quizá te han llamado anticuado por conservar determinados principios.

Tal vez perdiste amistades por poner límites.

Quizá decidiste abandonar ambientes que sabías que no te hacían bien.

No conviertas automáticamente esa soledad en señal de que tomaste una mala decisión.

Hay caminos correctos que algunas veces se recorren con menos compañía.

Y aquí aparece otra palabra extraordinaria del versículo:

“Habitará confiado.”

La seguridad de este pueblo no provenía de parecerse a las demás naciones.

Provenía de saber a quién pertenecía.

Ahí está también nuestra tranquilidad.

Cuando sabes quién eres delante de Dios, disminuye la necesidad de demostrar constantemente quién eres delante de los demás.

Ya no necesitas tantos aplausos.

Ya no necesitas entrar en cada discusión.

Ya no necesitas cambiar para recibir aprobación.

Tu identidad deja de depender de la opinión del día.

CUANDO SABES A QUIÉN PERTENECES, DEJAS DE NECESITAR PERTENECER A TODOS LADOS.

Hoy revisa tus decisiones.

Pregúntate si estás viviendo conforme a tus convicciones o simplemente conforme a las expectativas de los demás.

No necesitas aislarte del mundo.

Necesitas aprender a caminar por él sin perderte dentro de él.

ORACIÓN

Señor, dame sabiduría para vivir en este mundo sin permitir que sus presiones determinen mis convicciones. Ayúdame a amar y respetar a todos sin perder la identidad que encuentro en Ti. Dame valor para hacer lo correcto aunque algunas veces eso signifique caminar diferente, decir no, establecer límites o quedarme solo por un momento. Líbrame de vivir buscando constantemente la aprobación de los demás y enséñame a encontrar seguridad en saber que te pertenezco. Que mis decisiones reflejen mi fe, mis principios y el propósito que has puesto en mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.

NO TENGAS MIEDO DE SER DIFERENTE CUANDO HACER LO CORRECTO TE LLEVE POR OTRO CAMINO. PUEDES CAMINAR ENTRE TODOS, AMAR A TODOS Y RESPETAR A TODOS, SIN PERDER DE VISTA A QUIÉN PERTENECES.

QDTB SIEMPRE.
Lo mejor está por venir.

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