El Congreso del Estado de Sinaloa aprobó la designación de Yeraldine Bonilla como gobernadora interina, luego de que Rubén Rocha Moya solicitara licencia temporal para separarse del cargo por un periodo mayor a 30 días.
La decisión se da en medio de un contexto marcado por investigaciones en curso, luego de que la Fiscalía General de la República iniciara un proceso derivado de acusaciones emitidas desde Estados Unidos, en las que se señala a diversos funcionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico y posesión de armamento.
Tras la aprobación legislativa, Bonilla asume de manera provisional la titularidad del Ejecutivo estatal, en un momento de alta tensión política y escrutinio institucional.
En cuanto a su trayectoria, la nueva mandataria interina es licenciada en Trabajo Social por la Universidad Autónoma de Sinaloa y ha ocupado diversos cargos dentro de la administración pública estatal. Entre ellos, se desempeñó como subsecretaria de Estudios, Proyectos y Desarrollo, además de haber fungido como encargada de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública en 2023.
También cuenta con experiencia legislativa, tras haber sido diputada local en el Congreso de Sinaloa durante el periodo 2018-2021.
El relevo en el gobierno estatal se da en un entorno donde las investigaciones y la presión política podrían marcar el rumbo de las decisiones en las próximas semanas.
