06
Feb
La política no se mueve por ocurrencias ni por discursos sueltos, se mueve por control, por reglas, por tiempos y por silencios. Mientras unos se exhiben en la superficie, otros acomodan las cosas. Y mientras se habla del futuro, el pasado sigue pesando más de lo que muchos quisieran admitir. Lo que hoy ocurre en Chihuahua no son hechos aislados, es un mismo hilo que conecta poder nacional contra poder local, gestión municipal bajo presión y con áreas de oportunidad, figuras antisistema que irrumpen, árbitros electorales que ordenan el juego y expedientes que nunca terminan de cerrarse. Choque político: Adán…
