04
Nov
En 2011, una joven ingeniera de minas australiana de 24 años vio su vida cambiar por completo. Mientras participaba en un ultramaratón, fue alcanzada por un incendio forestal que arrasó todo a su alrededor. Las llamas la envolvieron por completo, provocándole quemaduras en más del 65% del cuerpo y la pérdida de varios dedos. Lo que siguió fue un largo camino de recuperación: más de 200 cirugías reconstructivas, meses de hospitalización, tratamientos diarios y el uso de prendas de compresión que le recordaban el dolor físico y emocional de lo vivido. Sin embargo, la tragedia no definió su historia. Con…
