En 1981, mientras la industria tecnológica aún dependía de sistemas complejos y poco accesibles, una ingeniera de IBM cambió para siempre la arquitectura de las computadoras personales. Su nombre es Patty McHugh y fue la responsable del diseño de la primera tarjeta madre del IBM PC, conocida como Planar Board.
Hasta antes de ese desarrollo, las computadoras funcionaban mediante múltiples placas y cableado disperso, lo que encarecía los equipos y limitaba su expansión. McHugh logró integrar en una sola tarjeta los componentes esenciales del sistema, como el procesador, la memoria, las ranuras de expansión y los conectores, estableciendo un diseño centralizado que se convertiría en el estándar de la industria.
El impacto fue inmediato. La Planar Board permitió la estandarización del hardware, facilitó la compatibilidad entre equipos y dio origen a la era de las PC compatibles, lo que impulsó la masificación de las computadoras personales a nivel global.

Este avance sentó las bases para la evolución posterior de las placas base, desde los estándares AT y ATX hasta las motherboards actuales, que integran conectividad inalámbrica, audio, gráficos y múltiples sensores en formatos cada vez más compactos y eficientes.
A más de cuatro décadas de distancia, el concepto creado por Patty McHugh sigue vigente en millones de computadoras alrededor del mundo. Su aportación es considerada una de las más influyentes en la historia de la informática moderna, aunque su nombre rara vez recibe el reconocimiento que merece.
Cada computadora que se enciende hoy lleva, en su núcleo, una idea que nació del ingenio de una ingeniera que cambió el rumbo de la tecnología.
