Ciudad de México.- Una práctica cada vez más popular entre personas de todas las edades está ganando reconocimiento por sus beneficios para la salud física y la calidad de vida. Se trata del caminar nórdico (Nordic Walking), una modalidad que incorpora el uso de bastones especiales y que especialistas consideran una de las actividades más completas para fortalecer el cuerpo y promover un envejecimiento saludable.
A diferencia de la caminata tradicional, esta disciplina activa no solo las piernas, sino también brazos, hombros, pecho y músculos del abdomen, logrando involucrar cerca del 90 por ciento de la musculatura corporal durante el ejercicio.
Especialistas señalan que el uso adecuado de los bastones permite convertir una caminata cotidiana en un entrenamiento integral, mejorando la condición física sin generar un impacto excesivo sobre las articulaciones.
Entre los beneficios más destacados se encuentran un mayor gasto energético, una mejor postura corporal y una reducción de la carga sobre rodillas, tobillos y caderas, lo que lo convierte en una alternativa atractiva para adultos mayores, personas con sobrepeso o quienes buscan una actividad de bajo impacto.
Además, el caminar nórdico favorece la salud cardiovascular, mejora la capacidad pulmonar y ayuda a mantener la movilidad y la flexibilidad con el paso de los años.
Expertos en medicina deportiva destacan que una de las principales ventajas de esta práctica es que distribuye el esfuerzo físico entre todo el cuerpo, permitiendo sesiones más largas con menor sensación de fatiga.
Para comenzar, únicamente se requiere un par de bastones adecuados y calzado cómodo. La recomendación general es realizar sesiones de aproximadamente 45 minutos, al menos tres veces por semana, para obtener beneficios significativos en la salud y el bienestar general.
