20
Dic
En 1987, Steven Rothstein recibiĂł una oferta que parecĂa sacada de un sueño corporativo mal calculado. 250 mil dĂłlares, un solo pago. Primera clase a cualquier parte del mundo. Para siempre. Rothstein tenĂa 37 años, era banquero de inversiĂłn en Chicago y prácticamente vivĂa en los aviones. Hizo cuentas. FirmĂł el cheque. Dos años despuĂ©s, agregĂł un pase de acompañante por otros 150 mil dĂłlares. AhĂ comenzĂł la leyenda. Durante 21 años, volĂł cerca de 10 mil veces. Más de 476 vuelos al año. Londres, Tokio, ParĂs, SĂdney… como quien toma el camiĂłn. AcumulĂł más de 30 millones de millas.…
