En el PAN todavía dirán que faltan los tiempos, las encuestas, el método de selección, la convocatoria y todos esos requisitos que sirven para cuidar las formas. Está bien, en el papel todavía no existe candidato a la gubernatura de Chihuahua para 2027.
En los hechos, Marco Bonilla acaba de recibir algo que puede pesar mucho más que cualquier destape anticipado: la Coordinación Política Estatal del PAN, el control de la ruta y las llaves para encender la maquinaria. El nombramiento fue presentado bajo una frase que suena a bandera, causa y campaña: “Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad”. Bonito nombre.
Aunque detrás de esas palabras hay una encomienda bastante más concreta: recorrer Chihuahua, fortalecer estructuras, sumar liderazgos, construir acuerdos, explorar alianzas y encabezar el trabajo político del panismo en todo el territorio estatal.
Traducido al lenguaje de la calle: no le entregaron un diploma para colgarlo en la oficina, le dieron permiso de entrar hasta la cocina.
A partir de ahora, Bonilla ya no se moverá únicamente como alcalde de la capital ni como uno más de los interesados en 2027. Tendrá una responsabilidad respaldada desde el CEN para sentarse con alcaldes, diputados, comités municipales, empresarios, organizaciones y liderazgos de cada región.
No tendrá que presentarse como aspirante, llegará como coordinador. No pedirá espacio para construir su proyecto, el espacio ya se lo entregaron. Este es el verdadero tamaño del movimiento. Marco ya tiene la estafeta y recibió la encomienda de armar el equipo.
A Daniela Álvarez le tocará coordinar las mesas políticas, escuchar aspiraciones, acercar posiciones y ayudar a que las piezas encuentren acomodo. Una operación de dos frentes: Marco construyendo territorio; Daniela ordenando la casa. Nada parece improvisado.
El mensaje también sirvió para cerrar filas alrededor de la gobernadora Maru Campos. Bonilla reconoció su liderazgo, destacó los resultados de su administración y dejó claro que el proyecto que comienza a caminar no pretende desconocer lo construido. Esto también cuenta.
Nadie llega lejos pateando la escalera por la que está subiendo.
Hablemos de otra señal que difícilmente puede pasar inadvertida: el respaldo público de Santiago de la Peña, Secretario General de Gobierno, quien felicitó a Bonilla y remató con un contundente “¡Vamos con todo!”. No cabe la menor duda que Santiago viene a consolidar el proyecto sumándose como candidato a la alcaldía de Chihuahua capital.
En estos movimientos no solamente importa quién recibe el nombramiento, también importa quién aplaude, quién se acerca, quién aparece en la fotografía y quién entiende que llegó el momento de acomodarse.
Marco, por su parte, pidió que no lo dejaran solo. “En este proyecto nadie sobra”, dijo. La frase parece una invitación, aunque también lleva mensaje con destinatario: la puerta está abierta para quienes quieran sumarse; quedarse afuera será decisión de cada quien.
No fue una proclamación formal, tampoco una candidatura registrada, mucho menos una coronación. Fue algo políticamente más inteligente: lo pusieron a trabajar como jefe antes de nombrarlo candidato. Así podrá recorrer el estado sin adelantar oficialmente los tiempos, construir acuerdos sin llamarlos compromisos de campaña y formar una estructura sin colocar todavía su nombre sobre la boleta.
Los manuales podrán decir otra cosa, las señales dicen bastante, más cuando a una persona le encargan la operación política de todo un estado, le permiten explorar alianzas, le entregan presencia territorial y le piden conducir al partido hacia la siguiente elección, no la están mandando a repartir volantes, la están colocando al frente.
Martillazooo final
A los demás interesados en la alcaldía de Chihuahua capital nadie les ha prohibido levantar la mano. Pueden seguir apareciendo, reuniéndose, sonriendo para la fotografía o asegurando que todavía falta mucho. Tienen razón, faltan decisiones, faltan formalidades.
Lo que ya no falta es una señal, el PAN todavía no entrega candidatura, lo que si entregó fue mando, territorio y volante.
La carrera no ha comenzado oficialmente, aunque uno ya salió de los pits con tanque lleno, llantas nuevas y bandera verde. A los demás les tocará decidir si se suben al equipo, negocian su lugar o siguen calentando motores creyendo que nadie arrancó.
¡El que entendió, entendió! Los demás que pasen a felicitar a Marco y a Santiago
MARTILLAZOOO!
QDTB SIEMPRE y recuerda que lo mejor está por venir!
