Se cumplen dos años de la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos, un hecho que marcó un punto de quiebre en la historia reciente de Sinaloa y que, de acuerdo con cifras oficiales y representantes del sector empresarial, mantiene al estado inmerso en una crisis de seguridad, económica y social.
Desde el 25 de julio de 2024, la entidad ha registrado 3 mil 604 homicidios, 4 mil 167 personas desaparecidas y 12 mil 49 vehículos robados, de acuerdo con datos oficiales. Estas cifras representan un promedio diario de 5.3 asesinatos, 6.1 desapariciones y 5.5 robos de vehículos durante los últimos dos años.
La percepción de inseguridad también continúa en niveles elevados. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que el 90.8 por ciento de la población de Culiacán considera insegura su ciudad, mientras que en Mazatlán la cifra alcanza el 78.9 por ciento.
A este panorama se suma el impacto económico. La presidenta de Coparmex en Sinaloa, Martha Reyes, aseguró que la violencia ha generado pérdidas cercanas a 170 mil millones de pesos, además del cierre de aproximadamente 10 mil negocios, la pérdida de 22 mil empleos formales y el desplazamiento de más de 84 mil personas.
En el ámbito político, el presidente de la Alianza Mexicana de Abogados, Ricardo Beltrán, advirtió que un eventual regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura representaría un factor adicional de tensión para el estado, al considerar que la población mantiene un fuerte sentimiento de desconfianza hacia las instituciones.
Cabe recordar que el pasado 29 de abril, la Fiscalía de Estados Unidos solicitó la detención y extradición del gobernador Rubén Rocha Moya y de otros nueve funcionarios, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Hasta el momento, el Gobierno de México no ha dado cumplimiento a esa petición.
Recuento del caso
El 25 de julio de 2024, Ismael “El Mayo” Zambada fue privado de la libertad en un rancho ubicado en las afueras de Culiacán y posteriormente trasladado contra su voluntad a Estados Unidos, donde fue entregado a autoridades estadounidenses.
Semanas después, mediante una carta difundida por su defensa, Zambada afirmó que fue víctima de una traición organizada por integrantes de la facción conocida como “Los Chapitos”, versión que ha sido parte de las investigaciones y del debate público sobre el origen del conflicto que mantiene enfrentadas a distintas organizaciones criminales en Sinaloa.
