Ciudadanos palestinos de Israel acudieron este martes a las urnas en localidades como Abu Gosh, cerca de Jerusalén, durante unas elecciones en las que su participación podría influir en la continuidad del gobierno de Benjamín Netanyahu.
Esta comunidad representa alrededor del 18 por ciento del electorado. El instituto de sondeos Midgam estima una participación de entre 62 y 63 por ciento, superior al 53.2 por ciento registrado en 2022.
Las encuestas atribuyen entre 13 y 15 escaños al partido Raam y a la Lista Conjunta. Esa representación podría resultar relevante para impedir que Netanyahu y sus aliados alcancen los 61 lugares necesarios para una mayoría en la Knéset.
En Abu Gosh se observaron largas filas, aunque la Lista Conjunta denunció que parte de las demoras se debía a la actuación del presidente de una mesa. Su portavoz afirmó que el proceso se normalizó después de que sus activistas solicitaron intervención policial.
La organización Adalah también cuestionó el despliegue de observadores partidistas en comunidades árabes y la posibilidad de portar armas en los centros de votación.
Entre los electores entrevistados destacaron demandas de igualdad de derechos, seguridad, acceso a vivienda y un cambio de gobierno. Las estimaciones de participación y escaños todavía no constituyen resultados electorales.
