Vida Saludable.– Aunque la papa es uno de los alimentos más consumidos en el mundo, especialistas advierten que consumir ejemplares con cáscara verde podría representar riesgos para la salud debido a la presencia de una sustancia tóxica llamada solanina.
El color verde que aparece en algunas papas no significa maduración, sino una reacción provocada principalmente por exposición prolongada a la luz durante el almacenamiento o cultivo.
La solanina es un compuesto natural que la planta produce como mecanismo de defensa contra insectos y hongos, pero en cantidades elevadas puede resultar tóxico para las personas.
Entre los síntomas relacionados con intoxicación por solanina se encuentran dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, dolores de cabeza y alteraciones neurológicas.
En casos severos, la intoxicación podría provocar problemas más graves como alteraciones visuales, fiebre, confusión e incluso afectaciones mayores al sistema nervioso.
Especialistas recomiendan evitar consumir papas con manchas verdes extensas, brotes visibles o sabor amargo.
Además, aconsejan almacenarlas en lugares frescos, secos y oscuros para reducir la formación de solanina.
Otra medida preventiva consiste en retirar completamente las zonas verdes y pelar adecuadamente las papas antes de cocinarlas.
Pese a estos riesgos, expertos recuerdan que la papa sigue siendo un alimento altamente nutritivo cuando se encuentra en buen estado, ya que aporta carbohidratos complejos, vitamina C, vitamina B6, potasio y antioxidantes beneficiosos para el organismo.
