Ciudad Juárez.– La estrategia de seguridad en la frontera da un giro clave. La Torre Centinela no solo concentrará inteligencia estatal, ahora también será punto de operación para agencias de Estados Unidos que trabajarán en coordinación desde el corazón del sistema tecnológico en Chihuahua.
De acuerdo con información confirmada, personal de inteligencia estadounidense se instalará en el piso 18 del complejo, donde realizará labores enfocadas al análisis de datos, monitoreo y procesamiento de información relacionada con la actividad delictiva en la región.
Las autoridades han dejado claro que su participación será exclusivamente en el ámbito de inteligencia, sin intervención directa en operativos en campo, es decir, no realizarán patrullajes ni acciones armadas en territorio mexicano.
Este nuevo esquema busca fortalecer la coordinación binacional mediante el intercambio de información en tiempo real, permitiendo identificar patrones, anticipar riesgos y reaccionar con mayor precisión ante fenómenos delictivos que cruzan la frontera.
El espacio funcionará como un centro de análisis estratégico donde se integrarán capacidades tecnológicas de ambos países, con especial atención en delitos de alto impacto como tráfico de drogas, armas y personas.
Con esta integración, la Torre Centinela amplía su alcance y se posiciona como uno de los puntos más relevantes en materia de seguridad en el norte del país, apostando por inteligencia, tecnología y cooperación internacional como base para enfrentar la violencia.
El reto ahora será medir si este modelo logra traducirse en resultados visibles en una de las zonas más complejas en materia de seguridad a nivel nacional.
