Un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences analizó el comportamiento de la tinta de tatuajes dentro del cuerpo humano y su posible relación con el sistema inmune.
La investigación, desarrollada por científicos de la Universidad de la Suiza Italiana, señala que una parte significativa del pigmento utilizado en los tatuajes puede migrar desde la piel hacia órganos como los ganglios linfáticos, el hígado, el bazo y los pulmones.
De acuerdo con los resultados, el sistema inmunológico responde a la tinta como un cuerpo extraño, activando células como los macrófagos, que intentan eliminarla sin éxito, lo que podría generar procesos inflamatorios persistentes.
El estudio también encontró que ciertos pigmentos, como los tonos negros y rojos, podrían generar mayor respuesta inflamatoria debido a su composición química.
Asimismo, los investigadores plantean como línea futura de estudio la posible relación entre esta inflamación y la respuesta del organismo a vacunas, aunque aclaran que esta hipótesis aún no es concluyente.
Especialistas subrayan que, si bien los hallazgos aportan información relevante, se requieren más estudios para determinar el impacto real en la salud a largo plazo.
