19
Dic
Dicen que en política no hay sorpresas: solo hay tiempos.Y el tiempo del César Duarte Jáquez al parecer, se está acabando, dicen los que le saben al tema. El exgobernador de Chihuahua —que por años jugó a ser rey en un estado donde él mismo repartía coronas y castigos— volvió a caer, esta vez por lavado de dinero, un delito que no se barre con favores, ni se maquilla con discursos patrioteros. Y mientras se lo llevan al penal, hay algo más interesante que la detención en sí:los silencios, Los rostros pálidos, Los WhatsApps borrados, Los “no recuerdo” que empiezan…
