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Oct
Siria.– En medio del silencio que sigue a la tragedia, una historia de amor y resistencia se abrió paso entre los escombros. Diecisiete horas después del devastador sismo que sacudió a Siria, los rescatistas hallaron con vida a una niña de 7 años que, atrapada bajo toneladas de concreto, había protegido con su propio cuerpo a su hermano menor. La pequeña, con la pierna atrapada y el cuerpo cubierto de heridas, mantenía firme su mano sobre la cabeza del niño, sirviendo de escudo contra los fragmentos que seguían cayendo. En la oscuridad, sin agua ni espacio para moverse, le susurraba…
