El sistema de transporte público en Chihuahua enfrenta un panorama complicado debido al incremento en los precios de los combustibles y la disminución de pasajeros, situación que mantiene en preocupación tanto a concesionarios como a autoridades estatales.
El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, reconoció que las condiciones económicas actuales han comenzado a impactar seriamente la viabilidad financiera del servicio de transporte colectivo en la entidad.
Tras reunirse con representantes del sector transportista encabezados por Eduardo Zozaya, el funcionario explicó que uno de los factores que más ha afectado al sistema es el crecimiento en la circulación de vehículos extranjeros regularizados, especialmente en ciudades como Chihuahua y Juárez.
De acuerdo con De la Peña, esta saturación vehicular ha provocado una reducción considerable en el número de usuarios que diariamente utilizan el transporte público.
A ello se suma el constante incremento en el precio del diésel y la gasolina, costos que —aseguró— incluyen una fuerte carga fiscal federal y generan presión económica para los concesionarios, quienes enfrentan mayores gastos operativos mientras la demanda continúa disminuyendo.
Ante este escenario, el secretario hizo un llamado a legisladores federales de Morena para gestionar apoyos extraordinarios al combustible y evitar una afectación más severa al sistema de movilidad en Chihuahua.
Asimismo, pidió impulsar un subsidio directo al diésel ante el Gobierno Federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de aliviar la situación financiera que enfrenta el sector transportista.
Pese al complicado panorama, las autoridades estatales descartaron por ahora un aumento inmediato en las tarifas del transporte público, aunque señalaron que el tema continuará siendo analizado conforme evolucionen las condiciones económicas.
