Un tratamiento experimental podría transformar la forma en que se aborda el dolor de espalda, al enfocarse no solo en aliviar los síntomas, sino en reparar el daño desde su origen.
Se trata de un gel que se inyecta directamente en los discos intervertebrales dañados con el objetivo de regenerar el tejido afectado.
En un ensayo clínico inicial con alrededor de 40 pacientes, varios reportaron una disminución del dolor, mientras que estudios de resonancia magnética mostraron indicios de menor daño en los discos.
Especialistas señalan que este enfoque podría representar un cambio importante en la medicina, al pasar de tratamientos enfocados en el control del dolor a terapias regenerativas.
Sin embargo, se trata de una fase temprana de investigación, por lo que aún se requieren estudios más amplios para confirmar su eficacia y seguridad a largo plazo.
De comprobarse sus beneficios, este tipo de terapias podría modificar la manera en que se trata el dolor crónico en el futuro.
Fuente: Nature Biomedical Engineering / The Lancet
