Foto: Latinus
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reconoció que en una ocasión llegó a considerar como real un video difundido en redes sociales donde aparentemente aparecían militares, el cual posteriormente se confirmó que había sido generado con inteligencia artificial.
La mandataria relató el episodio para subrayar la urgencia de establecer reglas claras sobre el uso de esta tecnología, ante el riesgo que representa para la desinformación y la manipulación de la opinión pública.
De acuerdo con Sheinbaum, en plataformas como TikTok circulan videos de supuestos integrantes de las Fuerzas Armadas que envían mensajes directos al gobierno federal, en los que aseguran que se les está “conteniendo” y que requieren autorización para actuar con mayor fuerza contra el crimen organizado.
En uno de estos materiales, explicó, el mensaje iba dirigido directamente a ella, lo que la llevó a cuestionarse si existía algún problema interno en las Fuerzas Armadas. Ante la duda, decidió compartir el video con el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, quien le aclaró que se trataba de un contenido generado con inteligencia artificial y que así se indicaba en una etiqueta dentro del mismo video.
Sheinbaum señaló que, aunque el material incluía un ícono que advertía el uso de IA, este era prácticamente imperceptible, lo que facilita que muchas personas crean que se trata de información real.
La presidenta también reveló que ella misma ha sido blanco de este tipo de contenidos falsos. Mencionó la existencia de videos creados con inteligencia artificial en los que supuestamente promueve inversiones en Petróleos Mexicanos, lo que ha derivado en que ciudadanos le pregunten directamente si dichas invitaciones son auténticas.
Ante este escenario, Sheinbaum condenó el uso de la inteligencia artificial con fines de fraude y engaño, y enfatizó que el debate sobre su regulación no busca censurar contenidos, sino proteger el derecho de la población a recibir información veraz.
“Es un tema que tiene que ver con garantizar el derecho a la información”, subrayó, al advertir que el uso irresponsable de estas herramientas tecnológicas puede generar confusión, desconfianza y daños reales a la sociedad.
