Ciudad de México.– En el marco de la próxima discusión en la Cámara de Diputados sobre la reforma constitucional que plantea reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales sin disminución salarial, la diputada federal por Chihuahua, Manque Granados, fijó postura y adelantó que su bancada impulsará modificaciones.
La legisladora explicó que la iniciativa, ya aprobada en el Senado, propone modificar el artículo 123 constitucional para implementar la reducción de manera gradual: en 2026 se mantendrían las 48 horas; en 2027 bajarían a 46; en 2028 a 44, hasta llegar a las 40 horas en 2030.
Granados señaló que desde el Grupo Parlamentario del PAN existe coincidencia en mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores, pero advirtió que la propuesta presenta vacíos que podrían afectar a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), responsables de generar alrededor del 80% del empleo en el país.
La diputada indicó que, aunque se plantea la reducción de horas, se mantiene un esquema de seis días laborales y se amplía el límite de horas extras de 9 a 12 por semana, lo que podría diluir el impacto real de la reforma.
Asimismo, alertó que el aumento en horas extraordinarias implicaría mayores costos laborales, carga administrativa y riesgos de sanciones para las MIPYMES, lo que podría incentivar la informalidad.
Ante ello, anunció que su bancada presentará reservas que incluyen establecer dos días reales de descanso por cinco de trabajo, mantener el límite actual de 9 horas extras semanales, crear un Observatorio de Transición Laboral Tripartito, ajustar cuotas obrero-patronales, otorgar incentivos fiscales y subsidios para horas extras a partir de la hora 41, permitir la deducción total de nómina para nuevas empresas y establecer esquemas voluntarios de flexibilidad entre trabajador y empleador.
Granados recordó que el PAN presentó recientemente el “Paquete por el Empleo y el Crecimiento”, enfocado en fortalecer a las MIPYMES, incluyendo la creación de una Agencia Nacional para el Desarrollo del Emprendimiento, incentivos fiscales para inversión productiva y programas específicos para impulsar startups y emprendimiento juvenil.
“Si queremos jornadas más cortas, necesitamos empresas más fuertes. No se puede exigir más sin dar herramientas”, concluyó.
