La Secretaría de Marina, encabezada por el almirante Rafael Ojeda, pagó alrededor de 300 millones de pesos como parte del proyecto para la construcción de un buque de ayuda humanitaria, una promesa realizada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con los hallazgos de la Auditoría Superior de la Federación, el entonces oficial mayor de la Marina, César Carlos Preciado, firmó un contrato por 253.7 millones de pesos con la empresa Ingeniería y Construcciones Rodeji para la compra de acero.
La auditoría detectó que la compañía no contaba con antecedentes como proveedora de ese material para el gobierno federal.
Además, se documentó el pago adicional de aproximadamente 50 millones de pesos sin que existiera un contrato formal que lo respaldara.
A un año y medio del inicio del proyecto, el buque de ayuda humanitaria presenta un avance reportado de “cero por ciento”, lo que abre cuestionamientos sobre la ejecución de recursos públicos y el seguimiento administrativo del proyecto.
El caso forma parte de las revisiones realizadas por la Auditoría Superior de la Federación en el análisis del gasto público federal.
