El activista social Julián LeBarón Rey confirmó su interés en participar en las elecciones de 2027, con la convicción de que es momento de romper el modelo político tradicional que, según él, ha elevado el costo de vida y debilitado las libertades ciudadanas en Chihuahua y en el país.
En una entrevista con la periodista Denise Maerker, LeBarón señaló que el próximo proceso electoral —que incluirá la renovación de gobiernos municipales, diputaciones locales y federales, así como el Ejecutivo estatal— representa una oportunidad histórica para cambiar el rumbo político de México.
Recordó la experiencia de la comunidad de Galeana, Chihuahua, que hace seis años decidió expulsar a su policía municipal tras descubrir presuntos vínculos con el crimen organizado. Esa acción, impulsada por el movimiento que él encabezó, redujo los índices delictivos en un 85%, lo que para LeBarón demuestra el poder de una ciudadanía organizada y valiente.
“Los cambios reales no vendrán de los políticos, sino del pueblo. Los ciudadanos tenemos más fuerza de la que creemos, solo necesitamos decidirnos a usarla”, afirmó.
Durante la charla, el activista comparó la espera pasiva del pueblo con una metáfora contundente:
“Esperar que el presidente o el gobernador nos salve es como los aztecas esperando a Quetzalcóatl… y llega Hernán Cortés”.
LeBarón enfatizó que su motivación no es el poder, sino la paz, la justicia y la defensa de las familias mexicanas, reconociendo en la figura del fallecido Carlos Manzo un ejemplo de compromiso social y valentía civil.
Con un tono firme, arremetió contra los partidos políticos, a los que acusó de haber secuestrado la democracia:
“Los partidos se han convertido en máquinas de poder que atraen a los peores perfiles. No buscan justicia, buscan control”, expresó.
También lanzó críticas hacia la gobernadora Maru Campos Galván, señalando una desconexión entre su administración y las necesidades del pueblo. Asimismo, advirtió sobre el riesgo de la nueva Ley de Aguas Nacionales, que considera una amenaza directa para los productores del campo, al centralizar el control del agua en el Estado.
Finalmente, LeBarón reiteró su confianza en la capacidad del pueblo mexicano para reconstruir el país desde la base:
“La luz vencerá a la oscuridad. Si nos unimos para defender lo que Dios nos dio —la igualdad ante la ley—, veremos nacer un México diferente”.
Su mensaje marcó una declaración de intenciones que, más allá de la política, plantea una lucha por recuperar la voz ciudadana frente al poder establecido.
