Jalisco.– La familia de Irving Alexis Silva, elemento de la Guardia Nacional de 23 años de edad, denunció una serie de inconsistencias en la información oficial relacionada con su fallecimiento durante el operativo realizado en Jalisco contra el líder criminal conocido como “El Mencho”.
De acuerdo con sus familiares, la tarde del domingo recibieron la notificación de que el joven había muerto en combate en la carretera que conecta los municipios de La Barca y San Miguel el Alto. En ese momento, les informaron que posteriormente recibirían más detalles sobre el traslado y las condiciones del cuerpo.
Sin embargo, la madre del elemento señaló que antes de recibir información clara sobre el estado de los restos, autoridades le solicitaron definir de inmediato el panteón donde sería sepultado, pese a que la entidad se encontraba bajo un protocolo de seguridad extraordinario derivado de los hechos violentos registrados tras el operativo.
El martes, la familia fue informada de que los posibles restos se encontraban calcinados y que no podían ser reconocidos visualmente, por lo que se habían tomado muestras de ADN para su identificación. Un día después, se les indicó que había tres cuerpos relacionados con el enfrentamiento: dos ya identificados y uno sin identificar.
Según denunciaron, personal de la corporación les pidió reconocer el cuerpo restante como el de Irving “por descarte”, con el argumento de agilizar los trámites correspondientes.
La hermana del elemento expresó públicamente su inconformidad, señalando que existió una omisión grave de información, al considerar que las autoridades responsables del operativo y los servicios forenses debían conocer con precisión el estado y la identidad de los cuerpos desde el inicio del proceso.
La noche del viernes, la Secretaría de la Defensa Nacional informó que el cuerpo de Irving Alexis Silva fue entregado a sus familiares en el Servicio Médico Forense de Tlaquepaque. Posteriormente, se notificó que los restos serían trasladados a Zapopan para su velación.
El caso ha generado cuestionamientos sobre los protocolos de identificación y notificación en situaciones de enfrentamiento armado, así como sobre la comunicación institucional con las familias de elementos caídos en servicio.
