El senador del PAN por Chihuahua, Mario Vázquez Robles, calificó como un “golpanazo” a la ganadería de exportación el reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al considerar que limita las facultades del estado para proteger su estatus sanitario en un momento crítico para el sector pecuario.
El legislador subrayó que Chihuahua concentra cerca del 40% de la exportación de ganado a nivel nacional, por lo que cualquier resolución que debilite su sanidad impacta directamente a miles de productores y a la economía del país.
Recordó que, tras la detección del gusano barrenador y el cierre de la frontera con Estados Unidos, los ganaderos chihuahuenses han enfrentado pérdidas severas. Tan solo en este periodo, se ha dejado de exportar alrededor de un millón de cabezas de ganado, lo que representa pérdidas cercanas a los 700 millones de dólares.
Ante este escenario, Vázquez Robles destacó que el Chihuahua, en coordinación con productores, implementó medidas sanitarias estrictas para regular el ingreso de ganado y evitar la propagación del gusano barrenador, plaga que ya se encuentra presente en el 95% del sur del país.
Sin embargo, señaló que el gobierno federal interpuso una controversia constitucional contra dichas acciones. Aunque en abril de 2025 la Segunda Sala de la Corte permitió a Chihuahua continuar con medidas más severas, la nueva resolución genera contradicciones legales y deja en incertidumbre al sector ganadero.
El senador recordó que presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Sanidad Animal, con el objetivo de que los estados puedan administrar su sanidad de manera regional y defender plenamente su estatus sanitario.
“Nadie va a defender mejor la sanidad de Chihuahua que los propios chihuahuenses. La federación ha desatendido este tema y el Sistema Nacional de Sanidad ha quedado mal con los productores”, afirmó.
Finalmente, Mario Vázquez cuestionó a quién beneficia esta resolución y acusó que favorece a países exportadores de ganado, a coyotes que compran a precios bajos y a empresas cárnicas ligadas al partido en el poder.
“No hacen, ni dejan hacer. Esto no es legalidad, es política”, concluyó.
