El destino tenía escrito su propio guion: padre e hijo hacen historia en la Serie Mundial 2025

Toronto.– La Serie Mundial 2025 ya era legendaria, pero la historia que vivieron John Bains y su hijo Matthew en el Rogers Centre parece sacada de una película.

Bains, un fanático de 61 años de Brampton, Ontario, que ha seguido a los Azulejos desde 1977, llegó al estadio con la ilusión de ver a su equipo romper una sequía de 32 años sin título. No imaginó que terminaría siendo parte del guion más insólito del béisbol moderno.

En la novena entrada, con los Dodgers al borde de la eliminación, el venezolano Miguel Rojas conectó un jonrón histórico ante Jeff Hoffman.

La pelota voló directo hacia las gradas y aterrizó en las manos de John Bains, quien, ante miles de miradas, pareció devolverla al campo, pero en realidad tenía un truco preparado: lanzó otra pelota distinta, mientras guardaba la original como un tesoro.

El estadio enmudeció. Nadie entendía lo que acababa de pasar.

Pero la noche tenía reservado un giro aún más increíble.

Dos entradas después, en el undécimo inning, el receptor Will Smith volvió a hacer vibrar el estadio con un cuadrangular que cayó exactamente en la misma zona y en la misma fila. Esta vez, la pelota rebotó y terminó en las manos del hijo de John, Matthew, quien la atrapó entre los gritos de asombro del público.

El padre y el hijo quedaron marcados por la historia: atraparon las pelotas de dos jonrones consecutivos que definieron la Serie Mundial, en el mismo lugar y durante el mismo juego.

“Fue pura suerte… o tal vez destino”, dijo Bains entre risas.

Ambas pelotas están ahora en su poder y podrían alcanzar cifras impresionantes si llegan al mercado de subastas.

Una coincidencia que parece imposible, un momento que quedará grabado para siempre y una historia que demuestra que el béisbol no solo se juega, también se vive.

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