Santoy se graduó junto a otros 20 internos de la Licenciatura en Derecho y Ciencias Sociales, programa impartido en modalidad en línea por la Universidad Ciudadana de Nuevo León.
La ceremonia de graduación se realizó el 30 de agosto en el Penal de Cadereyta, donde los reclusos, con toga y birrete, recibieron sus diplomas en un acto acompañado por música de mariachi.
En un giro que ha reavivado uno de los casos más impactantes en la historia reciente de México, Diego Santoy Riveroll, conocido como el “asesino de Cumbres”, obtuvo su título como abogado penalista mientras cumple una condena de 71 años de prisión.
Además de concluir sus estudios, Santoy ha impartido clases de computación a otros internos, como parte de actividades de apoyo académico dentro del centro penitenciario.
🕊️ El caso que marcó a una generación
El nombre de Diego Santoy quedó ligado para siempre al trágico suceso ocurrido en 2006, cuando, con 21 años, irrumpió en la casa de su entonces expareja Erika Peña Coss. De acuerdo con el proceso judicial, tras una discusión, perdieron la vida los hermanos menores de Erika, hecho que conmocionó al país y generó una cobertura mediática sin precedentes.
Tras intentar huir, Santoy fue capturado y procesado. Inicialmente recibió una sentencia de 138 años, misma que fue reducida a 71 años tras apelaciones y revisiones legales.
En 2009, contrajo matrimonio con una admiradora identificada como Lety, con quien tuvo un hijo dentro del penal; la relación terminó en divorcio y se desconoce el paradero actual de ambos.
Este nuevo episodio —su titulación como abogado— vuelve a colocar el caso en la conversación pública, abriendo el debate sobre reinserción social, justicia, educación en prisión y memoria colectiva frente a uno de los crímenes más mediáticos de las últimas décadas.
