Un operativo conjunto de fuerzas federales y estatales permitió la detención de 11 personas —10 hombres y una mujer— presuntamente relacionadas con al menos 16 homicidios cometidos en el Tultitlán, informó la autoridad.
Entre los capturados se encuentra Lucio “N”, conocido como “El Señor del Sombrero”, señalado como jefe de Operaciones de Inteligencia de la Policía Municipal de Tultitlán, lo que evidenciaría la infiltración de estructuras criminales en corporaciones locales. Las indagatorias también ubican a dos de los detenidos como elementos activos de la policía municipal.
Las acciones fueron encabezadas por Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Fiscalía General de la República, Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y la Secretaría de Seguridad del Estado de México.
De acuerdo con el reporte oficial, labores de inteligencia permitieron identificar Tultitlán y Coacalco como zonas clave de operación y desplazamiento de los grupos generadores de violencia. Con esa información se ejecutaron operativos simultáneos para cumplimentar órdenes de aprehensión. Los detenidos fueron informados de sus derechos y puestos a disposición de jueces en centros penitenciarios del Estado de México, donde se definirá su situación jurídica.
Entre los capturados figuran:
- Lucio “N”, “El Señor del Sombrero”: señalado como líder y jefe de operaciones de inteligencia de la policía municipal.
- Francisco Javier “N”, “El Donas”: identificado como líder de choque.
- Pako Uriel “N”: presunto sicario.
- Fátima “N”, “La Fany”: presunta distribuidora y encargada de una casa de seguridad.
- Enrique “N”: policía municipal y presunto sicario.
- Iván “N”, “Meca”: señalado como halcón.
- Néstor “N”: señalado como halcón.
- Gojan Josafat “N” y Einar Quitze “N”: identificados como halcones, vinculados a la banda delictiva “Portales”.
Las autoridades indicaron que las investigaciones continúan para deslindar responsabilidades y ubicar a posibles cómplices, así como para fortalecer procesos contra redes criminales con presunta protección institucional.
